miércoles, 1 de abril de 2015
Video para modificar el comportamiento de los niños
Fotos de los niños del Primer Grado "C"
sábado, 21 de marzo de 2015
Algunas estrategias de comprensión lectora
Estrategias de comprensión lectora
2.1. Ideas para trabajar con adivinanzas
Escribimos adivinanzas en un papelote. Si es posible, ilustramos las respuestas con dibujos (no nos olvidemos de cubrirlas).
Empezamos a jugar a las adivinanzas con una de las que preparamos.
Retamos a nuestros estudiantes a adivinarla.
Los ayudamos, haciéndolos pensar en las características descritas en la adivinanza; por ejemplo, "¿que objeto que ustedes conocen tiene barba y tiene dientes?, "¿cómo son y de qué color son los dientes?", "¿entonces, se trata de...?", "¿qué será?"
Mostramos el papelote con la adivinanza y su respuesta, si es posible en un dibujo, para que la confronten con sus respuestas.
Los invitamos a compartir adivinanzas que conozcan.
Luego, inventamos una adivinanza frente a ellos, y los invitamos a que hagan lo mismo.
3. Caminata de lectura

Esta estrategia es usada por los niños cuando se leen los letreros de publicidad que ven el los medio de comunicación. Así los niños cada vez que ven el letrero, afiche, panel, etc. repiten una y otra vez lo que dice. Luego, en la medida en que van construyendo y adquiriendo el sistema de escritura encuentran que hay textos que se parecen a otros y pueden tratar de entenderlos, encontrando semejanzas entre ellos.
La estrategia consiste en:
¿Qué leeremos?
Plantear con nuestros niños a dónde vamos a ir y en qué vamos a focalizar nuestra lectura, si salimos a visitar la escuela de otro maestro, podemos leer los carteles que tienen en su aula; en la calle se pueden leer las señales de tránsito, las marcas de los autos, etc.
¿Qué significa lo que leemos?
Orientar su observación e invitarlos a que comenten con sus compañeros cuál es la función de esas palabras o signos que se encuentran en el texto y en ese contexto particular.
¿Qué escribimos?
Acordar con nuestros niños que deben anotar los textos que ven en la localidad o fuera de ella.
¿Qué objetivo tienen los textos que leemos?
Pedir a nuestros niños que muestren y expliquen la función de los textos que leyeron en la localidad ¿para qué fue escrito ese texto?, ¿para qué sirve ese texto?, ¿en qué otro lugar lo podemos encontrar?, ¿qué palabras no entiendo? Preguntar por las palabras que no han entendido y ayudarlos a que puedan comprenderlas a partir de lo que dice el texto, el contexto y la relación con otras palabras conocidas. Estas palabras las podemos incluir como parte del vocabulario del grupo, lo cual quiere decir que debemos emplear esa palabra por lo menos doce veces para que se incorpore en su léxico. No estamos hablando de palabras sueltas si no que pertenecen a un contexto de lectura auténtica.
1. Somos narradores
Esta estrategia permite que nuestros estudiantes expresen sus ideas, emociones y experiencias, mediante relatos coherentes y empleando las convenciones del lenguaje.
La narración debe tener una estrutura que le de coherencia: inicio, nudo y desenlace.
Para hacer un buen relato es necesario:
- Usar un buen vocabulario.
- Apelar al lenguaje gestual (gestos, miradas, etcétera)
- Matizar la voz para captar la atención del público.
- Ejercitar la memoria, lo que no implica memorizar el texto porque eso e quita espontaneidad.
Para crear expectativa entre la audiencia podemos usar recursos como vestuario o elementos complementarios.
Primero es necesario hacerles tomar conciencia del emisor, es decir, de ellos mismos como conocedores del cuento, y del receptor - o los receptores-, a quien se le expone la narración que desconoce.
Nuestros estudiantes deben comprender los cuentos que van a narrar, así como interpretar los argumentos y comprender quiénes son los personajes, como pueden ser y que representan. Igualmente, han de tener claras las situaciones concretas que vive cada personaje, las emociones que pueden sentir los paisajes que los rodean , etc.
2. Jugamos con las palabras
Rimas, trabalenguas, adivinanzas y charadas. Mediante estas estrategias estimulamos en nuestros estudiantes la producción de textos orales lúdicos que se complementan con el uso de recursos verbales (entonación y volumen de la voz) y no verbales (gestos).
2.1. Ideas para trabajar con rimas
Las rimas son la repetición de una seuencia de sonidos al final del verso, a paretir de la última vocal acentuada.
- Se utilizan en poemas, canciones cuentos, etc. En papelógrafos, presentamos rimas escritas, con su respectivo dibujo, y las leemos poniendo énfasis en los sonidos finales.
- Les pedimos a los niños y las niñas que las repitan con nosotros.
- Hacemos que resalten las partes que riman de las palabras y que las marquen al repetirlas de forma oral, para hacer énfasis en ellas.
- Los invitamos a que inventen sus propias rimas. Por ejemplo, uno de los niños puede comenzar diciendo "Me fui al campo en la mañana" y el siguiente agregar "Me fui al campo en la mañana con mi tía Juana..."
- Les pedimos que inventen rimas relacionadas con el tema de la situación de aprendizaje.
Escribimos adivinanzas en un papelote. Si es posible, ilustramos las respuestas con dibujos (no nos olvidemos de cubrirlas).
Empezamos a jugar a las adivinanzas con una de las que preparamos.
Retamos a nuestros estudiantes a adivinarla.
Los ayudamos, haciéndolos pensar en las características descritas en la adivinanza; por ejemplo, "¿que objeto que ustedes conocen tiene barba y tiene dientes?, "¿cómo son y de qué color son los dientes?", "¿entonces, se trata de...?", "¿qué será?"
Mostramos el papelote con la adivinanza y su respuesta, si es posible en un dibujo, para que la confronten con sus respuestas.
Los invitamos a compartir adivinanzas que conozcan.
Luego, inventamos una adivinanza frente a ellos, y los invitamos a que hagan lo mismo.
3. Caminata de lectura

Esta estrategia es usada por los niños cuando se leen los letreros de publicidad que ven el los medio de comunicación. Así los niños cada vez que ven el letrero, afiche, panel, etc. repiten una y otra vez lo que dice. Luego, en la medida en que van construyendo y adquiriendo el sistema de escritura encuentran que hay textos que se parecen a otros y pueden tratar de entenderlos, encontrando semejanzas entre ellos.
La estrategia consiste en:
¿Qué leeremos?
Plantear con nuestros niños a dónde vamos a ir y en qué vamos a focalizar nuestra lectura, si salimos a visitar la escuela de otro maestro, podemos leer los carteles que tienen en su aula; en la calle se pueden leer las señales de tránsito, las marcas de los autos, etc.
¿Qué significa lo que leemos?
Orientar su observación e invitarlos a que comenten con sus compañeros cuál es la función de esas palabras o signos que se encuentran en el texto y en ese contexto particular.
¿Qué escribimos?
Acordar con nuestros niños que deben anotar los textos que ven en la localidad o fuera de ella.
¿Qué objetivo tienen los textos que leemos?
Pedir a nuestros niños que muestren y expliquen la función de los textos que leyeron en la localidad ¿para qué fue escrito ese texto?, ¿para qué sirve ese texto?, ¿en qué otro lugar lo podemos encontrar?, ¿qué palabras no entiendo? Preguntar por las palabras que no han entendido y ayudarlos a que puedan comprenderlas a partir de lo que dice el texto, el contexto y la relación con otras palabras conocidas. Estas palabras las podemos incluir como parte del vocabulario del grupo, lo cual quiere decir que debemos emplear esa palabra por lo menos doce veces para que se incorpore en su léxico. No estamos hablando de palabras sueltas si no que pertenecen a un contexto de lectura auténtica.
Actividad: Zapatería
Zapatería
Material: Una cesta o caja grande de cartón resistente.
Número de jugadores: Todo el grupo de la clase
Desarrollo:
En el salón, formamos dos grupos por sorteo. Se colocan en fila, unos detrás de otros, sentados y con las piernas abiertas. Los últimos de cada fila, uno de cada grupo0, se levantan y recogen un zapato de cada compañero de equipo, que se habrá quitado una vez sentado. Ambos colocarán los zapatos de su equipo en la cesta o caja grande. Volverán a su sitio.
El maestro dará unas cuantas sacudidas al cesto o caja para que se mezclen bien los zapatos.
A una señal, el primero de cada equipo sale corriendo a pata coja hasta llegar a la cesta. Allí buscan su zapato, en cuanto lo encuentre se lo pone y va corriendo hasta la fila de su equipo, da una palmada al compañero de fila numero dos para que continúe con el juego, y él se va a sentar al final de su fila. El segundo, al recibir la palmada, se levanta y va a buscar su zapato, se lo pone, corre a dar la palmada al tercero y se coloca al final de la hilera y así sucesivamente. Gana el equipo que primero se pone de pie y completamente calzado.
Una vez finalizado el juego nos colocamos en círculo. En la puesta en común, cada uno hablará libremente y con orden de las incidencias del juego: quien no encontraba el zapato por reírse mucho, quien se olvidaba de correr a pata coja y tenía que volver a empezar, quien ha corrido sin abrocharse el zapato, quien se olvidó de dar la palmada como señal de salida a su compañero, quien con los nervios se ha levantado antes de tiempo...
Orientación didáctica:
No interesa demasiado el grupo ganador, pero recibirá nuestra felicitación. Sí es importante, en cambio, comentar y descubrir en la puesta en común por qué acabó primero, sin hacer trampas, iban más ordenados, respetaron las reglas del juego, cada uno cumplió muy bien su parte, etc.
El aprendizaje de la lectura y escritura
1. Textos auténticos.
Leer textos auténticos permiten que nuestros niños desarrollen capacidades para la comprensión y a la vez comprenden el sistema de escritura alfabético.
¿Como aprenden mejor a leer los niños?
Los niños aprenden mejor leyendo diversos textos completos desde el comienzo de su aprendizaje, tal como sucede en el mundo escrito fuera de la escuela.
Por eso los docentes debemos incorporar en nuestro trabajo de aula prácticas sociales de lectura y escritura con textos de diverso tipo que circulan en nuestro entorno.
Esto ayudará para que los niños sean usuarios de la cultura escrita y aprendan a leer aun antes de saber leer.
Ventajas de leer textos completos
El acceso de los niños a la lectura de textos completos como los que tiene en su entorno, leídos con un propósito específico, les permitirá hacer descubrimientos importantes:
- Comprenden lo que leen, construyendo el significado por sí mismos.
- Descubren el uso social de la lectura y la escritura en el día a día.
- Organizan las partes que componen el texto, relacionando las ideas del texto y dándole un sentido global.
- Relacionan el texto con el contexto de la situación comunicativa, lo que facilita apropiarse del sistema de escritura.
- Descubren las funciones de la lectura y la escritura, las principales características de los textos y los principios del sistema de escritura alfabética.
2. Saber leer y escribir antes de leer y escribir de manera convencional.
Los niños poseen conocimientos previos antes de llegar a la escuela. Y los docentes debemos reconocer esos conocimientos como válidos para que los niños puedan aprender a leer y escribir de forma convencional, al mismo tiempos que desarrollan capacidades para comprender y producir textos.
Por ejemplo los niños saben que:
Las grafías se organizan en forma lineal.
- Que debe haber al menos tres letras para que diga algo (hipótesis de cantidad)
- Que deben usar varias letras distintas para escribir, porque muchas letras iguales no dicen nada (hipótesis de variedad).
- Los niños usan la misma cantidad de grafías que sílabas, y más adelante, a cada sílaba le corresponde el sonido convencional de una vocal o consonantes (hipótesis silábica)
- Luego escriben más de una grafía por cada sílaba, observándose que escribe una parte de la palabra de modo convencional y la otra de forma silábica (hipótesis silábico alfabética).
- Finalmente, los niños establecen y generalizan la correspondencia entre los sonidos y grafías. (hipótesis alfabética).
Permitamos que los niños se descubran como lectores y escritores antes de leer y escribir convencionalmente.
Enseñar a leer y escribir supone incorporar prácticas sociales de lenguaje proponiendo en el aula situaciones de comunicación real en las cuales los niños escriban y lean textos completos y diversos, con sentido social y pedagógico desde el comienzo de sus aprendizajes.
Frente a este planteamiento debemos reflexionar, si como escuela solo enseñamos leer y escribir con el único fin que los niños aprendan a hacerlo, entonces no aprenderán a leer y escribir para la vida social.
Nuestra función como docentes de primer grado es enseñar a los niños a leer y escribir. Debemos pensar en ellos como lectores y escritores, no como codificadores y decodificadores de palabras, frases y oraciones descontextualizadas.
domingo, 15 de marzo de 2015
Video: arriba/abajo
Este video te servirá enseñar nociones espaciales: arriba y abajo. Yo lo utilicé en el primer tema del área de matemática para niños de Primer Grado, y me fue muy bien. Espero te agrade.
domingo, 15 de febrero de 2015
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